Piromanía

23 Nov 2009
Publicado por zait

Tú, que parecía que me ibas a salvar de las tinieblas. Tú, me has convertido en algo oscuro. Tú, y esa risa que me va arrastrando como maroma de un remolcador. Tú, haciéndome perder el norte, desmontándome mis torres de naipes con un soplido pícaro.

Sí, tú me has convertido en un pirómano. Ya tengo la gasolina y las cerillas. Nadie va a poderme parar.

Tengo un plan que estoy matizando para que salga perfecto. Para que nadie me acuse de lo que pueda pasar.

Voy a rociar tu corazón con gasolina y prenderlo en llamas. Estoy decidido. Quiero que ardas por dentro, por mi. Que sientas ese fuego en tu interior y que tengas que venir a mi para no quemarte toda. Quiero que el brillo del fuego se refleje en tus ojos cuando me mires. Quiero que la temperatura suba cuando estés junto a mi, yo me encargaré de ir echando más gasolina para que nunca se apague.

No me preocupo demasiado, sé que todo saldrá bien. Tengo cerillas de sobra y un camión cisterna esperándome en la puerta. Voy a ir a por ti, y no te podrás escapar.

No te creas que tendrás salvación. He secuestrado a los bomberos y voy a romper las tuberías de agua que llegan a la ciudad. He puesto pirañas en el río y tiburones en la playa, para asegurarme de que no te apagues el fuego. Y si corres, quemaré la ciudad entera por ti, para que no te escapes. No tienes salida.

Y una vez ardiendo, te dejaré que tu me quemes a mi. Te dejaré que seamos una llama, y dejar ya de una vez de ser solo chispas que se apagan al segundo. Te dejaré ser hoguera junto a mi, y bajo el calor de la llama besarnos y amarnos hasta acabar consumidos por el fuego de la pasión.

¡Voy a ir a por ti!

Zaït, 23 de noviembre de 2009