La vida
La vida,
montaña rusa encendida
del fuego que purifica.
La vida,
que sube, que baja, se fija
en puntos eternos sin salida.
La vida,
con sus idas y venidas,
con sus garras y cuchillas.
La vida,
con sus besos y sonrisas,
con su éxtasis y alegría.
La vida,
que a veces está dormida
y otras, repleta de adrenalina.
La vida,
que a veces te cuenta mentiras
o la verdad más destructiva.
La vida,
que a veces está perdida
y otras, encuentra la salida.
La vida,
ni es tuya, ni suya, ni mía,
y la cazamos de manera furtiva.
La vida
la tienes en tus pupilas
y me la regalas cuando me miras.
Zaït, 10 de agosto de 2010
