No quiero que te guste cuando calle
En respuesta a "Me gustas cuando callas", de Neruda
Yo no quiero que te guste mi silencio,
yo no quiero que te guste cuando calle.
Lo que quiero es erizarte todo el bello
cuando vaya a tu oído a susurrarte.
Yo no quiero que contemples mi quietud
hasta el punto de creerte que estoy muerto.
¡Alégrate y enciende ya la luz!,
y ven a mirar mis movimientos.
Perdámonos por siempre en la retórica
y en los dulces y cálidos recovecos
de las complices risas de tu boca
que huyen del aire frío y seco.
Y encontrémonos en la locura,
la locura que nos pinta una sonrisa,
pues siempre es mejor que la cordura
que nos pinta de negro la camisa.
Zaït, 14 de enero de 2010
