Perdona, Dios
Perdona, Dios,
por pedir lo que quiero
sin pararme a valorar
lo que ahora ya tengo.
Perdona, Dios,
pues, aun con esta agonía
que ahoga mi corazón,
podría tener peor vida.
Perdona, Dios,
por no pensar en los niños
que mueren de hambre
cuando te pido algo mío.
Perdona, Dios,
por no pensar en las mujeres
que mueren lapidadas
al pedirte para mi las mieles.
Perdona, Dios,
por no pensar en aquel soldado
que, en guerra que no buscó,
recibe una bala en el costado.
Perdona, Dios,
por no pensar en los animales
que por el hombre son asesinados
para huesos, pieles o carne quitarles.
Perdona, Dios,
pues teniendo lo más grande
que nadie pueda pedir,
aun vengo a rogarte.
Perdona, Dios,
porque te tengo aquí dentro
y a gente que me quiere,
y me trata con afecto.
Perdona, Dios,
y cuando me perdones todo,
antes de darme lo que quiero,
dáselo a todos esos otros.
Zaït, 16 de agosto de 2010

Tienes razón, me ha gustado
Tienes razón, me ha gustado tu poesía.
un saludo
Ketty